miércoles, 29 de abril de 2015

Otenos



arcángeles dormidos para matar

llora sorda barcaza su blanca sed

que llena cuna con vacío viento

estalla entre tus duros ojos altar

yo codicio gozarte ante la pared

en sótano con mar de añil tormento

donde el plasma roe sueño malsano

piel que sombra de pez será en animal

de esperanza en espera de pan–cristal

tú lúbrico cadáver tan liviano

marea doblada en cruce inhumano

mi carretilla tiembla en la virginal

fuego en la leche de ámbar de avispa oval

oh muerta idea que da al mundo ufano


Julio, 1997


Raúl Herrero