domingo, 19 de febrero de 2017

Detrás de las curvas del otoño




Detrás de las curvas del otoño

-entre las sabinas-, me acorrala la bruma

de un país en extinción. Digo. Espero.

resucito en la maleza. Es la memoria

imparable, frente a rótulos de calles, que olvidaré

Ipso facto.

Los extraños con paraguas

toman las calles.

Raídas de civilización

y musgos fosforescentes.

En ese tránsito

inútil, que le sobrevive al día

para seguir siendo uno más.

Gotea un pulso de horas. Impunes,

en su matanza de sueños

irrecuperables. Y es un alivio tu nombre

junto a mío, en la pared. Al menos,

nadie ha venido aún, a sacarnos

de este centímetro cuadrado de la avenida.



Maribel Hernández