jueves, 26 de marzo de 2015

A ratos



A ratos,

suelto mi pantera negra

para que cubra con sus dilatados caninos

mi propio desafío.

Y me pierdo en ella,

me dejo engullir

por el salvaje crepitar de las llamas de sus ojos.

Y ya

soy la seductora que derrama,

en el revés del alma,

toda la linfa del oro exprimido

toda la carne de un íntimo crepúsculo.

No hay forma de atarme…

…de atarla.

La libertad la absorbe

y tu vientre se torna minúsculo,

desmedidamente pequeño

para su colosal anhelo de felina sin límites.

A ratos,

suelto mi pantera negra

y me permito ser yo.


Merche Marín