sábado, 28 de marzo de 2015

Quisiera dormir a las palabras




Quisiera dormir a las palabras

balancearlas, cantarles suave

entre mis brazos.

A susurros pedirles que descansen,

que cejen en el empeño de zaherirme.

Pero ellas hablan sombra y voz,

hablan arrestos para pisar mis deseos

y surgen espontáneas

en insurrección de lírica extenuante.

Ellas lloran conmigo

y también lloran sin mí.

No les importo.

Se pierden en nebulosas de tinta

y desacatan cualquier norma lógica.

Las palabras son insomnes,

las palabras son mujeres

que nacen eternas

y nunca mueren solas.

Yo sólo quiero dormirlas,

a susurros pedirles que descansen

y dejen de zaherirme.


Merche Marín