martes, 20 de octubre de 2015

DESALIENTO



Culpable eres si en la empinada cuesta de la noche

las polvorientas huestes de quienes acechan tu desaliento

prosperan y gritan su propósito; si la larga huella

de los que fabrican el desencanto y siembran la duda

y la desesperanza te cubre amenazante; si las almácigas

desarrugan sus pliegues y crecen las hierbas del abandono;

si los grajos ennegrecen tus cumbres y los alcores, secos

y estériles, no dibujan los flancos de tu imagen.

Culpable eres de que la fibra del arraigo, deshilachada

Esté y cuanto engendraste se pierda en el silencio.


Antonio Parra Ruiz