lunes, 19 de octubre de 2015

PETICIÓN




Y cede a los páramos cuanto de fértil

eres. A los gusanos y a los dedos heridos

de los que profanaron tu su suelo, con tu almáciga

úngelos, y que el verdor sea su inicuo sudario.

Con mucílagos impregna tus guedejas y pulidos

cantos haz rodar por los costados y las aristas

abiertas; en el vientre acumula los cuarzos

y gesta preciosas piedras donde reptiles

o borujos oven, alimentando las camelias

y las rojas pomas que inciten al engaño,

y una vez saciado tu apetito, arrójanos las sobras.


Antonio Parra Ruiz