domingo, 17 de abril de 2016

LOS MÁS TRAVIESOS



Cuando cada mañana

el sol agujerea la penumbra de la noche,

sus primeros rayos,

los más traviesos,

cruzando el aire

saltan sobre mi cama.

Tras enredar en mis piernas

las sábanas y la colcha,

se pasean insolentes

por el festón de la almohada.

Solo cuando en los labios

me hayan dejado su impronta de luz

y un sabor a vino y miel,

triunfadores y orgullosos,

se escaparán de mi lado.


María Pilar Latorre