viernes, 15 de abril de 2016

TELARAÑAS



Como todas las mañanas

me despierto con la cabeza hecha un lío

y la misma pregunta en los labios

¿por qué las noches no me traen descanso?

Después de mucho cavilar, y por encontrar motivos,

he llegado a una compleja explicación.

Me digo que mientras duermo,

con sus malas artes,

hacendosas arañas tejen una malla sutil,

pero firme, para que me enrede el alma.

Estos hábiles arácnidos son generosos conmigo

y, noche tras noche, me regalan sus telas

que rasgo, y arranco,

y abandono debajo de la cama.

Alguna vez ¿cogerán mis indirectas?


María Pilar Latorre