martes, 26 de abril de 2016

POESÍA DEL SILENCIO



Pasas la mano despacio sobre tu vientre

sin llegar a tocar la carne,

y la abres ávida y ligera.

La sombra apenas tiene espacio donde existir,

todo es luz,

y creas un línea discontinua sobre la cicatriz de la cesárea,

un recorrido de aceite de argán y rosa de mosqueta.

Es entonces cuando el poema se escribe sobre la piel,

entre el silencio que crean

los huecos de tus dedos.


Jorge Ortíz Robla