domingo, 13 de noviembre de 2016

Allí, se amordazan las nubes.



Allí, se amordazan las nubes.

A la izquierda del universo

Dios se muestra como una mujer que danza

las nanas granates del estanque.

Le rezo entonces tras los prodigios del agua

bajo la hondura de los peces.

En el suelo las nubes continúan purificándose,

es Dios quien las inclina hacia la tierra de los árboles,

luego se apacigua.

Encorvo el océano,

lo desmenuzo tras el diluvio,

el éxtasis hace gemir a la mujer que ahora se muestra como Él.



Candelaria Villavicencio