domingo, 6 de noviembre de 2016

Uno crea la necesidad



Uno crea la necesidad

y le da nombre como a un hijo

esa necesidad adquiere

perfil y color

le otorgamos un rincón entre las sábanas

entre los dedos

y comienza a caminar con nuestros pasos.

Uno crea la necesidad

y se asoma a la ventana

y respira con urgencia

y sabe que los besos alimentan

como un puñado de cerezas.

Necesidad de ser vestida

con pestañas de deseo

de regalarte un espacio

y alumbrar farolas a tu paso

la necesidad de un instante

con aguacero o sin él.

Y un día la necesidad

se compara con las montañas

con los rascacielos

y grita su nombre

y se hace latido.

Entonces la pisamos

le enseñamos precipicios

la asustamos sin medida

y todo se asemeja a una batalla

y todo queda en los espejos

y dice amor

y yo estoy muerta.


Aída Acosta