lunes, 14 de noviembre de 2016

TRAYECTO





Sea propicia la muerte al hombre a quien mordió la vida.

Luis Cernuda



Con su bagaje de invocaciones

avanzaba el hombre inocuo

en su cabeza un río un amor

la ciudad estrellada como meta

sus manos aspirando a la gloria

de los tres tulipanes amarillos

que coronan el altar de la fama

su corazón tan atormentado

de sufrir los placeres prohibidos.

Cuando llegó la ciudad era otra

trasatlántica austera era otra

la vio por primera vez nevada

y sintió la lejanía de los versos

anegando sus ojos de gacelas

y supo que había perdido el alma.


Pedro S. Sanz