jueves, 10 de noviembre de 2016

Ya no cultivan la lluvia



Ya no cultivan la lluvia
 
Aquí llegan aquí arriba 

caen como confetis violentos y sudados 

sobre el rostro rojizo de las frutas. 

Algunas se pierden y la calle confunde su colores. 

Mañana cuando despierte frente a la casa de la infancia 

los árboles que transportaban la niebla 

se amotinarán con las mujeres que fueron mis madres 

como si el aire les alargara el cielo 

y caminaran subidas a los árboles.



Candelaria Villavicencio