viernes, 19 de junio de 2015

Aún...




Hay segundos eternos en la historia de una vida,
mimetizando lo que vemos y el recuerdo de unos ojos,
que tal vez,
agonizarán en la arena, un día cualquiera.


La seda de una piel que aún es hermosa,
los años que golpean para adueñarse de los poros,
como si no estuviesen ya, alojados en su molécula.

Un andar un tanto más lento de lo esperado,
recriminan lo no hecho en pos de lo conveniente,
de lo razonable, de lo apto, y saludable para el camino.

Una pena no declarada en la conciencia,
que aguarda, para vernos frente a frente,
y de una vez por todas, no darnos tregua.

Así es, como se pasan los años infinitos,
porque así lo dicen los sueños de las horas,
por que lo dicen mi pecho y mis dedos,
tu lengua y esas alas de tu mirar,
que dispuestas están aún, a macerar.


Elen Fouérè