sábado, 27 de junio de 2015

La parte fresca de la almohada



Te busco como a la parte fresca de la almohada

al primer sorbo de café

igual que a tu cariño, mi alimento,

déjame que te cuente madrugada,

en el cobijo de un clítoris deshojado

impaciente, húmedo,

entre senos que se adelantan

por piel que espera un zarpazo fiero

bajo lengua que despierta y repta y cubre,

déjame que te cuente madrugada,

que lo haga sin saberlo

y te sienta como luz de lámpara de aceite sedosa y caliente.



Francisco Carrascal,