miércoles, 17 de junio de 2015

Azul



Éste estruendo que me nace en la mirada,
quitando el centro a los años que pasaron,
estos ojos míos, desprovisto de esquinas veleidosas
que sin defensas, en un juego a muerte se han trenzado.


Qué le has hecho a mis ángulos malheridos,
a mis encrucijadas, momentos de lluvia y bronce,
a mis pies, que deambulan de espalda al camino,
a mi cintura, enjuta de distancias entre dos nombres.

Ciega, en octavos disonantes e inconscientes,
abrazada a mis propios labios que sin atadura,
se han vuelto la mandolina que guía mis visiones,
atavíos azules de una sombra que me sigue.



Elen Fouérè