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domingo, 20 de octubre de 2013

Arrebato de aromas




Arrebato de aromas,

a orgullo y alegría,

a luz y calor,

a brisa fresca en la sombra,

a hierbabuena, a pino,

a esperanza cumplida...



Bacanal de luces,

el cielo limpio,

el sol llegando al pasillo,

colores nuevos y vivos...



Festival de sonidos,

trinos y graznidos,

el crepitar de la maleza en llamas,

cencerros, trotes,

las ruedas de un ciclista

ronronean en el asfalto...



Todos a la calle,

a cortar leña, a podar,

a preparar la huerta...

todo brilla y saluda

como un juego de infancia

y su estribillo

cargado de recuerdos.


Vuelven los placeres

que esperábamos,

comer al sol,

la siesta en la hierba...

y la compañías,

el pájaro en el seto,

la lagartija en el muro,

la familia...



Se hizo largo el invierno,

y duro,

como topos...



Éramos

como la hierba,

esperando ocultos

que el sol fuera cierto,

y no una falsa luz fría.



Iñaki C. Nazabal

sábado, 19 de octubre de 2013

Trabajos incompletos




Trabajos incompletos,

a veces tapo la luz.

Frío

que me invade la espalda

como un esfuerzo,

me siento débil

y a medias.

Soy un anciano

enfermizo y dislocado

que no cuida sus hábitos,

inmune adolescente apasionado.

A veces vuelvo

malherido

de mi guerra,

y busco curarme

más que curarte.

Y me duelo.

Busco fuerzas

y hallo las que he gastado,

apenas quedan

para el primer paso,

el que cuesta.


Iñaki C. Nazabal

viernes, 18 de octubre de 2013

Las gotas en la hierba




Las gotas en la hierba

rompen en cristalitos

la luz del sol bajo,

amaneciente.

El deber me llama,

me llama

y no me apetece,

momento tonto y distraído

que desearía más largo.



Iñaki C. Nazabal

jueves, 17 de octubre de 2013

Amanece húmedo




Amanece húmedo

y fresco,

esta noche ha llovido,

y aún caen gotas

de las agujas del abeto.

Lentamente,

la mañana se va llenando

de luz y sonidos.

Los primeros rayos

quieren despertar al bosque,

que se enreda en la bruma

como un niño en su sábana.

Los pájaros se saludan,

me saludan,

les saludo en una sonrisa.

Ya comienzan

a desfilar tractores,

aldeanos, algún camión.

Abro las puertas

que dan a mi casa,

que entre un aire nuevo

y la llene del nuevo día.

El sol se abre camino

para romper la niebla,

quiere mostrarnos la montaña

que parece cuidarnos desde la altura.

Mansamente,

los trinos del campo pasan

a formar parte de la estancia.

Plácido sonrío

y comienzo la mañana.


Iñaki C. Nazabal

miércoles, 16 de octubre de 2013

Mi pequeño manzano





 Mi pequeño manzano

de tronco enfermo y agredido,

te libro de la hiedra,

te doy un mimo

en tu llagada corteza.

Han sido años

sufriendo estrangulado

y no has cejado en tu empeño

de dar fruto,

te envío una sonrisa

agradecido y admirado.

Cuánto sollozo,

cuánto quejarse,

cuánto olvidar nuestra fortuna,

y tú ahí,

pequeño e inclinado,

hallando la manera de celebrar

el don de la vida.


 Iñaki C. Nazabal

martes, 15 de octubre de 2013

No hay escudo





 

No hay escudo

ni bandera en mi orgullo;

soy de esta tierra,

y no sé negarlo.

Y quien no es,

niega que yo sea,

como en tantas otras cosas,

y me da un nombre, y un adjetivo,

y me desprecia.

Y llena mi respuesta

de himnos e insignias,

y me incorpora a una fila

a la que no pertenezco.

Es difícil que

quien cierra los ojos pueda ver

que mi orgullo sólo es

tierra.


Iñaki C. Nazabal


lunes, 14 de octubre de 2013

El cielo estaba oscuro y quieto...





El cielo estaba oscuro y quieto,

he abierto la carta de un viejo amigo

cuando empezaba a lloviznar.

El abeto, el seto, el viejo horno

acompañaban con su murmullo

el relato de una tarde alegre.

No sé si ha sido un momento,

un minuto o un rato largo,

pero las tensiones del día se han ido,

no sé a dónde.

Luego he subido un rato al terreno,

y un pajarillo ha salido entre la hiedra a saludar

“¿ya no llueve?” “bueno, alguna gota cae”.

Volvía a la casa y tras ella la tarde

lucía clara, a pesar de las últimas gotas.

He subido los tiestos al balcón,

que les dé el sol mañana, y allí,

frente a la casa,

el arco iris más grande que jamás haya visto.



Todo queda ahora tranquilo, sereno, apacible.



 Iñaki C. Nazabal

(todos los poemas de su libro Primitiva)


domingo, 13 de octubre de 2013