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domingo, 25 de septiembre de 2011

Hay una negación a la escritura



Hay una negación a la escritura.
Parálisis de letra que me llaga
como un dolor antiguo.

Es sin buscarlo que busco el desencuentro
porque la percusión de la palabra
rescate viejos sones del olvido
o al escribir la tinta sea sangre
y el papel la descubra.

Y está la luz en sombra
en este descrecerme primaveras
por la blandura inerte de las manos.




Isabel Miguel



sábado, 24 de septiembre de 2011

Acércate a mi piel




Acércate a mi piel
explórala,
sumérgete en ella
hasta perderte
que yo te seguiré.
Beberé de tu aliento
y de tu aroma
y el génesis del mundo
vibrará en nuestros cuerpos.



Isabel Miguel

viernes, 23 de septiembre de 2011

El tiempo asienta la costumbre




El tiempo asienta la costumbre
y el amor se agazapa
tras la fronda del tedio.

Nos faltaron palabras.
Siempre faltan palabras.

La rutina que asola todo,
que embota mentes y atenaza lenguas,
consumió nuestras horas
en sangrante banquete.

Y no hallaste la flecha
que indica mi camino,
ni yo acerté la esquina
que me llevara al tuyo.




Isabel Miguel



jueves, 22 de septiembre de 2011

Como un rito me paro en la memoria






Como un rito me paro en la memoria
y me hundo y revuelvo en mis ausencias.
Y convoco a las manos de mi padre,
al amigo perdido en su sonrisa,
al poeta que se buscó en la mar
perdiendo en el naufragio la palabra,
al pincel de la luz
que vivió en un silencio de puntillas.

Los recuerdos son niños que alborotan
e intentan destacar entre los otros.
Como a niños, los mimo y los arrullo.
Con ternura, retiro la pátina del tiempo
y descubro contornos imprecisos.
Recoso los vacíos de los casi inservibles,
sin dejar de añadir algún adorno.

Y no importan los cambios
si alejan la ceniza del olvido.

Dónde la realidad y dónde el sueño.





Isabel Miguel




miércoles, 21 de septiembre de 2011

SORIA DENTRO



A Mariuge San Juan, soriana y amiga





Guardo días de parque y de paseo,
de caballito blanco en La Bollera,
de esplendor de manteles, por el Soto,
con color de meriendas compartidas
y un columpio de cuerdas y toallas.

Guardo el aliento de manos infantiles,
de canciones que alivian el camino
con descanso y refresco en una fuente;
el brotar de la vida en los sanjuanes,
el oro en las pisadas del otoño
por la ermita del santo y junto al Duero




y el olor de la lluvia en el Castillo.

Las horas y los rostros de cuantos nos vivieron.

Aún guardo mucho más en el refugio
deshelado en el tiempo del olvido.
Y no añoro el lugar
porque lo llevo.







Isabel Miguel





martes, 20 de septiembre de 2011

No soy Ángel González




No soy Ángel González
y no me gusta el güisqui.
Yo nací en otra tierra
menos verde y más amarga.
De puro diferente soy mujer
y no ángel,
aunque también me muerda
las uñas o las alas.
No he vivido una guerra,
no he trabajado lejos de mi patria.
Poco en común tenemos,
tan sólo el placer de fumar
y esta adicción perversa a la escritura.
Pero soy Ángel,
soy Ángel en sus versos.
Soy quien escribe,
quien late vida en letras
en convulsión de tripas y de alma.

Si veis a Ángel González comentadle
que siguen retoñando sus palabras.





Isabel Miguel




lunes, 19 de septiembre de 2011

UNDERWOOD WORDS




A Miguel Hernández




En olvido arrumbada,
como el trasto
cuyas teclas huyeron en el tiempo,
aún arrincono en mi metal profundo
el gozoso bullir entre tus manos,
los silencios de perdida mirada,
la latente cadencia de tu rayo incesante.

Si pudiera sentir,
añoraría
aquel despacho libre de paredes
con aromas de viento y aleteo,
y el peritar febril en los poemas
cuando el sentir desborda por palabras.

El óxido corroe mis entrañas
y el tiempo apura el oro de sus huesos
para fundir las letras de tu nombre.





Isabel Miguel




domingo, 18 de septiembre de 2011