martes, 6 de diciembre de 2011

fingiendo




encuentro
en la calle
a un amigo
y
me dice:
estuve con
tu padre
ayer.
te puso
a parir.
y mi
sonrisa
forzada,
fingiendo
que no
me importa.



José Ángel Barrueco

lunes, 5 de diciembre de 2011

el silencio del tirano




nos reuníamos por las noches
en la cocina, para solidarizarnos
conversar y permitir un flujo de humor:

mi madre
mi hermano
mi hermana

alrededor de la mesa,
muchacho, aquello fluía

como estar en una cena de antiguos colegas
ya sabes: camaradería, buenas vibraciones, relax

pero todo lo bueno dura poco
minutos después de habernos reunido
se oía la llave en la cerradura,
seguida de un portazo violento
y la sensación de un nudo en la garganta:
una presencia incómoda
entrando por la puerta,
el marido y padre irrumpiendo en casa,
llenando las paredes
de malas vibraciones,
de enfado, de rabia, de odio, de tensión

nos mirábamos entre nosotros
y un silencio espeso y terrible
se abría con su llegada

entraba murmurando algo: hum,
abreviatura de su saludo cotidiano

nadie reía
nadie hablaba
nadie estaba cómodo

cuando él
se sentaba a la mesa,
nosotros huíamos sin hacer ruido
a otras habitaciones, a leer, mirar la tele
o, simplemente,
a reunirnos de nuevo los cuatro,
como si aquello fuera una conspiración
contra el tirano y su silencio autoritario.



José Ángel Barrueco


domingo, 4 de diciembre de 2011

Semana dedicada a José Ángel Barrueco







Sin tregua





He jugado al despiste conmigo misma,
puse los dados en tu mano,
y ahora ruedan bajo asfalto.


No es desamor,
cuando sigo amando,
es el espectro de un mal "juego"


Y yo, cada vez

más virgen para más adúltera,
más puta y más confesa,
cada vez,
más experiencia.




Mayte Albores


sábado, 3 de diciembre de 2011

La hondura, en mi




Me duele el silencio,
y como todos los ecos
de la noche lo traicionan.

Me duele llorarte

y fingir
que no me duele,
cuando todo me duele.

Cuando hay
un desgarro tan hondo,
se van necrosando
las ganas de seguir.

Resucité,
para morir de nuevo,
y deseo que pase
esta agonía,
porque ya no sé
por lo que luchar.

Y si esta lucha,
es sólo mía,
me resigno a la amargura
de perder antes de jugar.

He hablado de amor,
y de entrega,
y he rezado siempre
por ti.


Pero hoy me levanto,
desnuda,
descalza,
y me retiro
sin hacer ruido,
para no molestar
el descanso del día,
o el aroma de la luna.

La eternidad,
no es una vida sin ti,
es un solo silencio,
o una sola frase
que querría borrar
de tus labios.

Y el dolor,
la existencia
de esos labios
que no pueden
borrarse...

Que no pueden
borrarse... de mi.



Mayte Albores


viernes, 2 de diciembre de 2011

¡Ya no más!




¡Se acabó!
Soy tuya y no me tendrás
Y, sin tenerme,
sabes que mis labios
no besarán la traición de cada día.
Mi cuerpo se ha enfriado con la pena
porque el hielo envenenado me ha abierto los ojos.

No llores por mí,
que conmigo me basto sola
para exprimir mis ojos secos
que ya diluviaron.

Este es el punto de un ¡se acabó!
y un hasta luego que no te aseguro si llegará.

Te quiero.

Te quise, no sabes cuánto.

Y espero, deseo,
que te vuelvan amar con tanta locura...



Mayte Albores


jueves, 1 de diciembre de 2011

Puta




Soy una puta por tu boca.
Soy una puta por tus ojos.
Me llamas putas y me deseas.
Y yo, no me vendo a tus palabras.


Podré comerciar mi cuerpo
En una cuneta desgastada
Tendrás la puta, pero nunca,
de la mujer, alcanzarás, el alma.


Soy una puta porque me compras
Soy una puta porque me gastas
Me insultas desafiante sin saber, "ja-ja",
Que una puta sin un hombre como tú
De puta, no tiene nada.



Mayte Albores