jueves, 30 de septiembre de 2010

Mientras reste un hálito




Mientras reste un hálito
brillará su belleza.
Busco el invierno frágil donde anida
la alondra sin curso de la sombra.
Busco, el invierno sin curso de la noche
donde anida la flor y nuestra estrella.
Mas el silencio es una orilla granítica.
Ausente la palabra y su silencio
la persigo y la busco tras la página
exento cual ciprés de cementerio.
Inútil buscarla por las calles,
jardín donde se funden nuestras huellas
con el instante y brillo de sus ojos.
Logras atenazar el movimiento,
el palpitar de la página en blanco
y el fugitivo ritmo de las sílabas.
Pero la espiral en su veloz trayectoria
destruye el reflejo de las estrellas
y nosotros, inmóviles, huimos.
Luciérnagas ante el espejo roto
vivimos la soledad de las manos
y el latir de los pasos en la noche.
Negación del tiempo que lucha yerto.



Enrique Villagrasa


miércoles, 29 de septiembre de 2010

Su recuerdo es...





Su recuerdo es
lágrimas en las manos.
Tarde de agosto
noche de verbena
un pequeño sobre azul.
Sólo me sostiene la distancia.
Y la lluvia gélida con su música
desgarra mi alma:
derrama dolor el cáliz.
Vasos de nada en la nada
atormentan cantares,
y la noche en blanco, sin estrellas,
precipita el hálito lacerante.
Sombras que se ciernen,
que se ciernen en mi entorno:
cual manto de muerte,
como tentación de huida.
Huida hacia ninguna parte.
Y fluye,
fluye el absurdo, ciprés altivo,
y exento queda anclado, nuevamente,
en el cielo gravitante de la playa.
Allá, donde la tarde se enciende.



Enrique Villagrasa


martes, 28 de septiembre de 2010

Hoy nada sustenta mi vacío





Hoy nada sustenta mi vacío,
ni el granítico otoño, ni los rostros;
camino con mi miedo tras las palabras
de una incesante búsqueda frustrada.
Estreno invierno hurtando ensimismado
el horizonte y las playas que caen
y yo, declino siempre en desaliento.
Volví a verte mujer tenaz y fría,
aquel tu rostro vano, tan hierático
y sólo sentí el vacío en mis brazos.
Otra arena ha de haber mejor que ésta.
Cada esfuerzo está condenado
y yo frío y ella tan lejos.
¿Hasta cuándo estaré en esta orilla?
Si cierro los ojos veo las playas de mi vida;
¿dónde mis años perdidos, dónde?
Otro paisaje me espera, quiero vagar por él,
recorrer su arena cuando el rocío,
pisar sus olas en primavera.
Quiero hacerme viejo con sus conchas
y en mi casa encanecer junto a ella.
Aquí no está mi sitio.
A mi oído grito su nombre.



Enrique Villagrasa


lunes, 27 de septiembre de 2010

Luego, un poco de arena en el paisaje




Luego, un poco de arena en el paisaje
hasta que la densidad nos envolvió.
Y entonces en la playa
el sensual contacto de nuestros cuerpos;
manos juntas, juntos los labios.
Amo la vida, mi vida
que sólo sueña lo que no ha sido:
mi futuro no lo acierto,
ni recuerdo mi pasado siquiera
y en el presente tan sólo sueño.
Mas quiero ser y ser contigo,
espero, puedo esperar
y ser, ser por la arena.
El viento del lienzo
anuncia, me anuncia, un sitio
y tu lejanía me proyecta hacia ti
soñándote, viéndote a mi lado.
Terminé tu retrato ayer, al atardecer.
Ahora, lo miro con todo detalle.
Me abraza el triste gesto de la lluvia
y la congoja parda de la tarde
y el humo del silencio, y tan grave
que quedo convertido en confusión.




Enrique Villagrasa


domingo, 26 de septiembre de 2010

Semana de Enrique Villagrasa





GRANADA




Luna roja
He probado el fruto amargo de tu vientre
No volveré a ver la luz del día.


Carlos Bozalongo


sábado, 25 de septiembre de 2010

PRIMERA VEZ




La primera vez es tu olor
Y el sabor de tus labios
En la sazón gozosa del verano
También es un paréntesis
Entre tu madre y un coche de línea
Que toma cuerpo en un sofá
De una casa cerrada
Con aroma a capilla y barrio obrero

Y ahora cierro el paréntesis
Y mi pierna reposa entre tus piernas
Duermes a mi lado boca abajo
Y es otra vez tu tacto
Tu calor de mujer
Apenas contenido en ese cuerpo
De niña que no aguanta
El rancio aroma de las sacristías
De las casas vacías / de las vidas
Muertas / cerradas / sin apeadero



Carlos Bozalongo