miércoles, 12 de agosto de 2015
Volvemos el 8 de septiembre
Poetas que van a estar a partir del 8 de septiembre...
Ana Montojo
Manuela Ipiña
Sebas Puente
Charo Guarino
Ángel Gómez
Gabriela Amorós
Antonio Parra Ruiz
domingo, 2 de agosto de 2015
REDENCIONES
En el corazón había 10 mantis azules que custodiaban el alma, posesión vigilante. En una lejana estepa, árida y terrosa, el hálito de una flauta shakuhachi vertía la luz que iba a sanarme: pálpitos de sol evaporado resbalan sobre el mar, en el cauce de mis venas saladas. Eras tú, el molde de mis huesos; el pez de arcilla de luna y agua de los lagos de Júpiter. Tú, mil redenciones que apagaran los insectos del corazón. 1000 redenciones.
Idoia Arbillaga Guerrero
sábado, 1 de agosto de 2015
PRESENCIAS
En el lebrillo de la noche se fricciona la hojarasca de un temblor infinito, que me acuna entre sus fauces. (Bebés agresivos convocan ejércitos, a punto para el combate). Cristales y presencias rasgan la córnea del buey, que se anega de un cuarzo líquido, luminoso. La mirada inquietante de un pájaro mudo atraviesa la ventana de mi cuarto, y lo enciende. Presagios ambiguos en la bisagra del mar. Un horizonte valiente insinúa cobijo. Y los gemelos despiertan lenta-mente: Eros et Ars.
Idoia Arbillaga Guerrero
viernes, 31 de julio de 2015
AUSENCIAS
El anillo, que antes fue suyo. La lepra en el sentimiento, que lo descompone, como un alacrán corrupto que se nutre del hueso. La navaja-almendra, dulce pero afilada, también fue suya. Va rasgando mi bolso de mimbre, y su inocencia. El corazón de cristal violeta enredado a un dedo, un dedo que hoy señala al abismo del mar, ecos de ausencia. El pulmón líquido. La caverna de la madre, clausurada, asfixiada por la tierra roja. Los gemelos difuntos. Espectros cruzando el páramo, de noche, arropando la orfandad de mis miembros. Entonces, una mano suavísima me roza el alma. Ya estoy con ellos.
doia Arbillaga Guerrero
jueves, 30 de julio de 2015
ODA A EROS
Si se tratara sólo del latido,
membranoso y fugaz, de la carne y los huesos,
o la azarosa química
que se desata a causa de inciertos referentes
(recuerdos, quién sabe, de un padre o de una madre,
recuerdos pueriles de un niño de la infancia).
Si fueses el instinto que traje de una cueva,
don de hembras inquietas buscando un esposo,
o fueras el residuo de la naturaleza que busca procrear;
si fueras sólo, Amor,
un regalo sin magia que busca nuestras cópulas
para forjar futuros,
si sólo fueras eso y no el almíbar blanco
que se enciende en mis venas cada vez que lo miro.
Aunque eso sólo fueses, Eros,
y no las cien abejas que hormiguean en mi alma
cada vez que él me besa,
yo seguiría en el mundo haciendo sus caminos
con la esperanza cosida en los pliegues de mi falda
yo seguiría bebiendo el agua de las manos
que hicieron de este cuerpo mujer enamorada.
Idoia Arbillaga Guerrero
miércoles, 29 de julio de 2015
SEMILLAS DE FUEGO
La mañana me ha llenado de cristales la memoria:
un hombre ungido en barro se desmorona a mis pies,
la mujer hecha de arena que no borra nunca el tiempo,
una cueva femenina que fue origen del mundo,
muerta y clausurada me abandonó a mi suerte.
Has trazado un círculo alrededor de mi cuerpo,
soy un naranjo viejo y torpe, con el alma disecada.
Hitos varios nos circundan:
tres plumas blancas, el seno mustio de una anciana,
tres maldiciones, un peine enfermo de nácar.
Brasas de un amor-cangrejo que aún aprieta con sus pinzas.
Has encendido la hoguera donde me harás arder
en carbones naranja (felicidad, sopor).
Y el tronco me reverdece libre de sombra y cenizas
cuando aprietas mi vida en tus llamas,
fuego y purificación.
Idoia Arbillaga Guerrero
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