sábado, 16 de enero de 2010

RAP. POÉTICA




Dejemos de mirarnos el ombligo.
Se acabó predicar. A sembrar trigo.

No queremos ya más poetas divos.
Exigimos poetas subversivos.

Poetas como alas,
poetas incisivos,
poetas combativos,
poetas decisivos.

Pero tú qué te crees que es la vida.
Una trampa, una fiera malherida.

No queremos poemas teoremas.
Poemas solución a los problemas.

Testículos y ovarios
cuajando, solidarios,
poemas necesarios
y revolucionarios.

Bien. Dejémonos ya de zarandajas.
Recojamos los dados y barajas.

No escribamos impunemente a tientas.
Escribamos poemas herramientas.

Poemas como balas,
poemas nutritivos,
poemas revulsivos,
poemas explosivos.



Ángel Guinda


viernes, 15 de enero de 2010

TOMA DE CONCIENCIA




¿Esto es la vida o es la muerte? Dudo.
Si voy a disparar me vuelvo manco.
Arranco a destruir pero me atranco.
Me acuso de pasar por el embudo.

Respiro realidad: me ahogo, estornudo.
Se despeña mi fe por un barranco.
Si voy a condenar me quedo en blanco.
Me hacen tragar indiferencia en crudo.

Si permanezco así, de mí perezco.
Que mi conciencia no sea otro establo.
Blasfemo sangre cuando escribo y hablo

contra os mandamases que remiendan
la mierda que mastico. Ya, comprendan:
crezco más cuanto menos obedezco.



Ángel Guinda


jueves, 14 de enero de 2010




Soy un claro interior, el porvenir
de una puerta que siempre está atrancada,
la trampa de vivir y ver morir.

Contra la destrucción de la conciencia
bramo, reviento, clavo en Dios los codos.
Soy un zarpazo roto de paciencia.

Una luz que, arañando los escombros,
borra la niebla y sigue hacia delante.
Un hombre con la sombra hasta los hombros.

Como hambre y bebo sed con todos
los condenados a escarbar la nada.
Esto no es un poema, es un desplante.

Profundamente grito un no rotundo.
Yo no quiero vivir en este mundo.



Ángel Guinda


miércoles, 13 de enero de 2010

MORIR




Morir es no volver a estar
a la misma hora
en los mismos lugares,
con las mismas personas.
No aparecer, cada mañana,
como esa gran luz nueva
disuelta entre las cosas;
dejar interrumpidos los trabajos,
los viajes en punto muerto.
Ajenos a los mares y a los astros.
Morir es estar quietos, sordos,
ciegos, mudos, desaparecidos,
desconectados de todos y de todo,
de nosotros también;
no regresar a casa nunca más.
No emitir ya señales, recibirlas tampoco.
Morir es no volver.



Ángel Guinda



martes, 12 de enero de 2010

FACHADAS




Qué poca y engañosa cosa somos:
una hoguera de agua en las tinieblas;
el árbol del afán, de hoja caduca.



Ángel Guinda



lunes, 11 de enero de 2010

ARQUITEXTURA




Escribo contra la realidad,
no sobre ella.
La poesía es una rebelión.
El poema soy yo fuera de mí,
el mundo que me invade
haciéndome estallar.



Ángel Guinda


domingo, 10 de enero de 2010